lunes, 18 de marzo de 2013

gafas

Tengo que contaros que... me han puesto gafas y, me quedan genial. tenía mucho miedo por si me quedaban mal pero, ahora me encantan. son muy bonitas para mi gusto. Estoy escribiendo un libro y, voy a enseñaros un trozo:
 decidme si os gusta y si tengo que cambiar algo pliss!



Ellas…

E

llas, ellas, son cuatro chicas cualquiera porque lo que las ha pasado a ellas perfectamente os puede pasar a vosotros. Antes de contaros su veraniegamente misteriosa aventura tengo que presentároslas, ellas se conocieron  en el colegio, dos de ellas desde tres añitos de infantil, una de ellas desde cuatro añitos de infantil y, una desde cinco años de infantil. Ahora todas ellas están en sexto. Cada una es especial a su modo. Ellas son las P.A.L.M:

Patricia (pero, la podéis llamar Patty): Ella es una chica rubia con el pelo por los hombros, tiene unos ojos marrones que hechizan y una sonrisa de ensueño, es muy graciosa y está súper loca. La apasionan los caballos, hace hípica y tiene la cara llena de millones de pecas. La gustan las cosas bien hechas. Defectos que tiene ummmm…. ¡Bingo! Si tiene un día tonto, lo tiene a lo grande. Y, SE SUBESTIMA pero, en realidad es SUPERGENIAL.

 

Aurora: Ella tiene el pelo rubio, rizado, y por los hombros, tiene los ojos verdes. Hace unas gracias de libro guinnes Word record, y tiene una imaginación que asusta a cualquiera. Tiene unas ideas de gigante, a veces (Por no decir siempre) demasiado alocadas para ella pero, no se corta, no, ella insiste hasta que se hace. Uno de sus millones de defectos es que siempre se sale con la suya si ella dice pan, es pan aunque sea vino. A veces se enfada sin sentido, y baila mal no, lo siguiente.

 

Lucia: Ella tiene el pelo negro, por los hombros y tiene unos ojazos azules que matan. Es superhipermega responsable y todo lo hace bien. Ella tiene una voz de ángel sin exagerar y uno de sus defectos, o probablemente el único  es que tiene una vergüenza a cantar en público que te qué. Ella es genial en todos los sentidos.

 

Marta: Ella es alta, tiene el pelo marrón y largo pero, no mucho. Sabe reírse cuando la toca y callar cuando es necesario. Es súper talentosa, canta y baila  mientras te dice la raíz cuadrada de 3.465. Ella es muy especial para todas y, no me extraña. Eso sí que cuando empieza a cantar una canción, no para hasta habérnosla pegado a todas hasta el punto de no poder parar de cantarla.

 

 

¡¡¡¡¡ASI SON ELLAS!!!!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  El VERANITO.

E

ste verano, las palm han quedado en irse todas a Asturias a pasar las vacas y ya están de camino con su padres y sus hermanas, quedaban menos de cinco minutos para llegar y el padre de Aurora se metió donde no era, y, no me extraña porque estaba todo lleno de obras por todas partes, Aurora al    ver que se metían por donde no era casi pega un grito que revienta el coche, ya estando más relajada estaba pensando en cómo iba a  bajar del coche. Ella pensó en bajar tipo ay, que mareada estoy y echarles el vómito que había comprado en una tienda de broma. Más bien era un trozo de plástico pintado pero algo era algo. También pensó en bajar tipo ay chicas cuanto os quiero pero, decidió mejor usar la primera.

Patricia estaba sentada enfrente de la casa donde se alojarían pensando: Ay, cómo tarden mucho más, me tiro de los pelos. Llevo media hora esperando a que vengan.

 Marta estaba pensando unos cuantos pasos de baile para enseñárnoslos y en cuánto se iban a divertir. Lucia estaba más frita que un huevo.

 

Después de que Aurora hiciera la broma, decidieron irse de picnic a un bosque que había por allí cerca, sus padres las dijeron que con que estuvieran allí mañana les valía y Lucia dijo – Pues ya que vamos nos cogemos el saco de dormir y nos quedamos allí hasta mañana ¿no? 

Ellas se fueron con sus cosas, el saco, la comida, bueno, que parecían que iban de mudanza. Y ellas tan contentas se fueron a explorar lo inexplorado.

Cuando llegaron allí, no se creían lo que veían!! Era todo tan bonito, la hierba impregnaba un olor a humedad que, necesitaban porque, no era comparable con el olor a gasolina de la ciudad, el sol brillaba en lo alto del azul cielo, las nubes dibujaban bellas obras de arte, los árboles, altos como rascacielos, albergaban las casas de miles de animalitos y el sonido de los grillos apaciguaban la ajetreada mañana de verano.

     

Patricia estaba preparando ya el mantel para el picnic cuando Marta dijo: Vámonos a explorar un poco que seguro que si nos adentramos un poco más encontraremos un sitio mejor que este.

 

                                         


 

LA MARIPOSA DE ALAS AZULES…

I

BAN a empezar su caminata en busca de un lugar mejor en el que comenzar su picnic cuando vieron una mariposa muy boinita, muy diferente a las demás que habían visto antes, era muy grande comparada con las demás. Tenía las alas azul intenso y cuando batía las alas, era cómo si la brisa más suave y agradable de todas, pasara por todo nuestro cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. La primera en verla fue Patricia y, después de observarla un buen rato, decidió que teníamos que seguirla, a las demás las pareció una maravillosa idea y, después de recoger el mantel que previamente había sacado Patty, se encaminaron en una caminata que sería el principio de una maravillosa aventura.

 

Habían caminado ya media hora más o menos, cuando entraron en una zona donde el bosque se hacía muy espeso y, a cada paso que daban tenían la extraña sensación de que el bosque se iba haciendo más y más estrecho. Al cabo de otra media hora caminando, encontraron un gran obstáculo en su camino, una gran roca que bloqueaba el poco espacio que había entre árbol y árbol. La mariposa cruzó. Marta, que estaba muy cansada, dijo:

 –Bueno,  hasta aquí hemos llegado.

 Patricia que no estaba muy por la labor de dejar de seguir a la misteriosa mariposa la contestó:

-De eso nada, no vamos a detenernos.

Lucía, exclamó:

-     ¡Eso, eso! ¿Nos vamos a detener por que haya un obstáculo en el camino? Yo desde luego, no.   

Entonces, Marta preguntó:

-     ¿Sabéis dónde está Aurora?

Entonces, de detrás de la enorme roca que bloqueaba el camino se escuchó una voz (la indiscutible voz de Aurora) que decía:

-     Cuando acabéis de discutir podéis venir aquí, vosotras os perdéis esta belleza de campo. Un momento, ¿qué es eso? Chicas, venid, ¡rápido!

Pasaron a duras penas pero, pasaron y, vieron una casita preciosa de madera en medio de un claro. La casita, rodeada de verde hierba y blancas flores, parecía deshabitada pues, estaba bastante mal cuidada.

 

Tras varios minutos de silencio, sin siquiera mirarse, decidieron acercarse a la casa y, con una mirada decidieron quedarse allí a dormir. De repente, una voz rompió el silencio:

-¿Qué haces Lucía?

-¿No lo ves? Simplemente voy a entrar en la casa, si no lo hago yo, ¿quién lo hará?

-Pues, el dueño de la casa, ¡qué pregunta!

- Me da igual lo que digas Patri, voy a entrar y punto.

 

Y, al final, entraron todas. Desde luego que no estaba habitada aquella casa pues tenía acumulado más polvo que el libro de matemáticas del vago más vago del mundo. La casa por dentro era muy acogedora. No había pared para separar la cocina del salón, en el salón había un sofá, encima un cuadro de una familia, una mujer con un vestido de boda y un hombre con traje y corbata, a la izquierda del hombre había una mariposa… ¡La misma que las había llevado hasta allí! La cocina era muy grande, en el centro había una mesa de madera con un mantel amarillo. Había cacerolas, cubiertos, sartenes, vasos, todo perfectamente ordenado. También había un baño, ¡Vaya baño! Era enorme, estaba limpio y ordenado. En la única habitación que había en aquella casa había una cama de matrimonio con una colcha de flores azules y varios cojines a juego con la colcha. Al entrar, lo primero que hicieron todas fue  ponerse a cotillear todo lo cotilleable. ¡Qué se le iba a hacer, estaba escrito en su manual de instrucciones! Entonces, Aurora encontró algo muy interesante en la mesilla de la izquierda de al lado de la cama de matrimonio. Era un sobre lacrado con esta inscripción en la parte de atrás:

Para quién encuentre esta casa y este sobre.

Rápidamente corrió hacia el salón y todas se sentaron en el mullido sofá. Marta abrió la carta y Lucía leyó:

Querido o querida persona:

Me gustaría que te quedases con esta casa pero,  te advierto, no va  a  ser tarea fácil. Cuando leas esto, yo estaré muy lejos de aquí. Me llamo Sephora, soy esposa del mejor marido del mundo, Luis. Por desgracia Luis ya no vive, cuando murió, me quedé yo con esta casa. Por favor, si aceptáis esta casa, teneos que leer  lo que viene a continuación:

Aquí, todo es posible y, mi intuición de hechicera me dice que sois cuatro chicas, si no lo sois, pido que te vayas. Y, dejes la carta dónde estaba.

Cada una tiene algo especial, ya iréis descubriendo.

Besos.

Sephora.

2 comentarios:

  1. jo aurora esta genial pero me has dejado con una intriga...TERMINALO RAPIDO PLIISSSSS!!!!!!

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  2. rora cariño terminalo y enséñamelo si no sabes quien soy mira mi blog a lo mejor lo descubres pero tengo mucha intriga besitos guapisimasssssssssssss <3

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