¡Hola! Bienvenidos a mi
casa, me hace mucha ilusión teneros aquí, no suelo tener visitas. Si no os
importa, quitaos los zapatos antes de entrar, no vaya a ser que me hagáis daño.
Adelante, ¡no tengáis miedo!
El suelo es como de goma, ¿lo notáis? Podéis sentaros en él. Me hice blanda
para que todo el mundo se sintiera cómodo en mí. Supongo que ya habréis notado
todas esas abolladuras y deformaciones, algunas personas hicieron uso de mi
afable ductilidad y pensaron que era buena idea saltar sobre mí para comprobar
los límites de mi elasticidad.
Puede que a medida que vayáis
avanzando por aquí dentro, notéis cambios de temperatura un tanto bruscos… No
os preocupéis, suelo ser una persona muy cálida pero aquí dentro, de vez en
cuando, entramos en unos largos y gélidos inviernos. Si eso pasa, lo mejor que
podéis hacer es salir corriendo. Yo seré la que peor lo pase, pero seguramente
congelaré todo lo que toque.
Aquí siempre hay música
ambiente. Lo más común son melodías animadas y joviales, pero si empezáis a
escuchar melodías oscuras o agresivas, os recomiendo que desalojéis la sala.
Al final del pasillo
tenéis el jardín. En su día fue maravilloso, pero ahora la mayoría de las
plantas están muertas. Son algunos de mis sueños e ilusiones pero se nos acabó
el agua de la motivación, ya sabes, época de sequía. Hemos tenido épocas de
lluvias y entonces sale algún que otro brote. Suelen ser pequeños y débiles por
ello los cuido con mucho amor. Son mi más preciada posesión, mientras sigan
vivos, hay esperanza. ¡No los toquéis! Ni les digáis cómo tienen que crecer…
Necesitan paz y tiempo, mucho tiempo.
¡Ah sí!, ¿eso? Buff…, Es
un incendio incontrolable. Ya me he rendido. Arrasó con todo y cada día, avanza
un poco más. Es el rencor. Ha terminado con muchas personas, pero fueron ellas
quienes lo alimentaron. Me fallaron
tantas veces que dejé de intentarlo. Nos va bien a mí y a mi rencor.
El fuego creció por
muchas razones, traiciones, celos, malas decisiones… Por malas personas. Un
consejo: no dejéis entrar a malas personas en vuestras vidas. Os abandonarán
ardiendo como este incendio.
Ohhh, Aquí tenemos mi
zona favorita. Mirad cuántos colores. Estos son mis recuerdos salvados. Suelo
venir aquí a mirar este mural. Dejé que todas las malas experiencias las
quemara el rencor y ahora solo me hacen daño cuando me acerco demasiado al
fuego. Aquí vengo a revivir todas las cosas buenas. Mirad, ¿Veis el naranja y
el amarillo? Son todas esas horas de diversión con ellas, con mis amigas. Oh y,
¿veis el azul y el verde? Esa es mi infancia. ¿Y ese rosa tan bonito? Ese es el
amor.
¡No vayáis allí! No es
que sea peligroso ni nada parecido, pero es muy deprimente. Y, me da vergüenza…
Allí voy a auto-compadecerme. Os lo pido por favor, no vayáis. Algún día
tapiaré esa zona y no volveré a entrar.
En ese cajón hay guardado
un baúl. No lo toquéis, tampoco hagáis preguntas. No las he usado nunca. Las
tengo aquí para recordarme que algún día destruiré a todos mis enemigos.
Oh! Aquí sí que podéis
entrar, es más, os animo a ello. Es… ¡maravilloso! Veréis, al otro lado hay un
lugar increíble, un mundo, perfecto. Cuando quiero olvidarme de todo, tomar un
descanso, entro ahí. Y me imagino que el mundo es simple y llanamente,
perfecto. Ahí soy completamente feliz.
Desgraciadamente, solo es
un armario y dicen, que evadirse no es la solución.
Venid, mirad esto. Este
maniquí de aquí, es todo lo que me gustaría ser. Por dentro lo hice hueco y lo
llené de todo lo que quiero conseguir, de lo que admiro en otras personas, de
todas aquellas características que quise para mí, de la mezcla perfecta para
llegar a la realización personal. Pero (cómo no, siempre hay algún pero) sólo
es un maniquí. Hueco. Lo creé vacío y ahora está lleno de objetos que no le
pertenecen, es como yo.
Como veis, esto no es
precisamente muy, acogedor. Es muy difícil vivir aquí dentro. No me gusta
recibir visitas muy a menudo… No me malinterpretéis, es sólo que siempre que
dejo entrar a alguien, me curiosea, me rompen alguna que otra cosa y siempre se
marchan con algo mío. ¿Qué porque sigo dejando entrar a gente? Pues porque a
veces me siento muy sola aquí dentro y por eso sigo dejando entrar a la gente,
regalando las oportunidades que a mí no me dieron en su día, cómo si no hubiera
aprendido.
Bienvenidos a mi
existencia. De verdad que espero que os haya gustado y siento tener que echaros
tan rápido pero he recordado que prefiero estar sola…
Espero que os haya gustado el post, es algo diferente a lo que suelo hacer.
biquiiños
aurora